13/02/2020

www.diariodecuyo.com.ar

Vitivinicultura cuyana y su gran potencial

En un artículo publicado por DIARIO DE CUYO expresamos el origen de las cepas criollas en la región de Cuyo. Consultando otras fuentes, principalmente diarios de 1930 en adelante, nos encontramos con información acerca de las primeras variedades de procedencia europea y otras noticias acerca de la industria vitivinícola.




 Por Edmundo Jorge DelgadoProfesor - Magister en Historia

En los comienzos de la organización institucional, se inició la introducción en nuestra zona de este cepaje. Primeramente provenían de Chile, y luego directamente de Europa. Entre ellas encontramos plantas como Malbec, Cabernet, Semillón, Pinot y Sauvignon, las cuales hasta la actualidad tienen gran relevancia en la producción vitivinícola.


El Malbec fue la primera variedad francesa implantada en el país. Según la opinión de un cronista "la viña más antigua existe en Panquehua, plantada por don Carlos González, en 1861, y procedía quizás de una partida de cepas adquiridas en Francia por el gobierno de Chile". Tiempo después se propagaron variedades originarias de otros países, tales como el Barbera, de Italia, el Verdot, el Alicante y el Gamay. Por otra parte, a partir de 1885, el cultivo de las viñas en San Juan y Mendoza, gradualmente se va despojando de usanzas coloniales. Numerosos viñateros vislumbran el porvenir de esta incipiente industria transmitiendo su entusiasmo al resto de la población. Seguramente lo que influyó en esta actitud fue la certeza de que el fruto del viñedo pueda ser industrializado con mejoría, gracias a la facilidad del transporte por ferrocarril hasta los centros de consumo. Además, influyó la presencia de inmigrantes llegados de las regiones vitícolas europeas conocedores de los modernos sistemas de cultivo. Esto indica la estrecha correlación que existe entre la expansión de esta industria, con el ingreso de inmigrantes provenientes de los países de la cuenca del mediterráneo.


La condición de aquellos vinos se refleja en un informe que data de 1897, dirigido al Ministerio de Hacienda de la Nación, elevado por la comisión a cargo del Dr. Pedro Arata. En el mismo expresa su opinión sobre los vinos sanjuaninos y mendocinos. Dice que la calidad es buena por su sabor y estado de conservación. Añadiendo que "los vinos son naturales y genuinos, preparados con la mejor uva y en grandes establecimientos vinícolas, que han seguido los mejores procedimientos enológicos aconsejados por la ciencia y que la industria vitivinícola de estas provincias, constituye en su estado actual uno de los factores más importantes de la riqueza nacional".



=