22/01/2020

La peor sequía en 70 años

El vino no se toca: no habrá restricciones de agua para la producción vitivinícola en Mendoza

El gobierno aclaró que "ninguna finca se quedará sin agua" y que habrá un plan de emergencia para cubrir la demanda de los meses previos a la cosecha.




Mendoza registra la mayor sequía en 70 años, cuando comenzaron a tomarse registros del caudal de los ríos. La preocupación que generó en el sector productivo la posible restricción del agua de riego, llevó al Departamento General de Irrigación a publicar una aclaración para aquietar el reclamo del sector vitivinícola, uno de los que se vería perjudicado. “No profundizaremos más la restricción, todos tendrán agua”, avisaron.

El comunicado difundido este martes por Irrigación –organismo estatal que gestiona el recurso hídrico- informa que frente a la escasez de agua, el organismo “evalúa” de qué manera hacerle frente a esta grave situación, pero “niega” que se haya tomado la decisión de restringir más de lo actual el agua para el agro. Y aclara que tampoco habrá mayor impacto en el “abastecimiento de agua potable para uso poblacional, recreativo, público e industrial” . Sin embargo, fueron funcionarios de Irrigación los que habían anunciado el viernes pasado sobre restricciones en la entrega del agua para el sector agrícola y el riego de espacios públicos ante la crisis hídrica.

Las cuencas hídricas de la región de Cuyo atraviesan el período de sequía más intenso desde 1970. En general, los ríos traen un 30% menos de agua de lo previsto y no aumentó el volumen como se preveía para la temporada de verano. Los embalses no recuperan el agua. "Se gasta más agua de la que entra”, según el informe oficial.

La producción agrícola con derecho a riego alcanza a las 225 hectáreas cultivadas en toda la provincia cuyana. Esa producción consume el 80% del agua de Irrigación, que proviene de deshielo de la montaña. El 20% restante, es de uso poblacional, recreativo e industrial.

"Una vez más nos van a recortar el agua por no haber tomado medidas a tiempo. ¿Desde hace cuánto sabemos que los embalses tienen menos agua? Hay menos nieve, más demanda y vienen con esta decisión a perjudicarnos ahora (inicio de cosecha). Tendrían que haber actuado antes", se quejó Luis Cañas, representantes de Productores Vitivinícolas del Este.

En representación de 5 mil viñateros, Nicolas Vicchi, de la asociación Acovi ( integrada por 32 cooperativas y Fecovita) dijo a Clarín que se enteraron por los medios de prensa de más restricciones. “Ya sabíamos que la situación es compleja y ahora más. justo en el momento en que está conformado el grano de uva y empieza a crecer, previo a la cosecha”.

Para que la uva pueda tener vigor es fundamental el agua. La mayor demanda de agua de riego para la producción vitícola comienza en primavera y finaliza en marzo, con la cosecha de las últimas variedades. Las uvas blancas, como el Chardonnay, están empezando a cosecharse en enero. "Necesitamos el agua de los canales de riego para producir vinos, aunque en muchas plantaciones también se están utilizando el agua de pozo", puntualizó.

“Nos enteramos a través de los medios. No hubo una convocatoria a los sectores productivos, cuando los temas los venimos trabajando en conjunto. Hemos tenido reuniones con todos los subdelegados de los ríos por los problemas de sequía, pero no sabíamos que podía ser aún peor”, explicó Vicchi.

Desde las cooperativas vitivinícolas insisten en la necesidad de contar con inversiones hídricas, con financiamiento internacional, por encima del presupuesto que tiene Irrigación. “Le hemos pedido al gobierno de Rodolfo Suárez (UCR) medidas de acción inmediata y de mediano y largo plazo, como construcción de reservorios, impermeabilización de cauces, diques y canales que permitan la mejor distribución del agua para el riego. Además, de gestionar líneas de financiamiento para tecnificar el riego”; detalló el presidente de Acovi.

La falta de agua ha llevado a restricciones en la entrega de agua, consecuencia directa de los bajos volúmenes o caudales que se han presentado en el último trimestre en todos los ríos de la provincia. Por ejemplo, desde que se declaró la emergencia hídrica, se pasó de un sistema de riego de 4 días de agua y 4 días de restricción; a 2 días de riego por 10 de cortes del recurso hídríco. “No afecta a la calidad sino con la cantidad de uva por hectárea”, dice Vicchi.

Una de las propuestas que ha presentado los productores agrícolas es cambiar el sistema de riego por turno y proveer el agua a demanda de la producción (cuando el cultivo lo requiera).

Los caudales son tan bajos por la escasez de nevadas en el invierno. “Mendoza vive y existe en función de la nieve, no es que falte temperatura para derretir nieve, no hay nieve y la del año pasado fue la peor nevada en 20 años”, dijo el director de gestión Hídrica de Mendoza, Rubén Villodas. 

“Estamos más complicados de lo que creímos cuando anunciamos el pronóstico de caudales de los ríos. Hay un 30% menos de agua. Los caudales no han subido, y cuando lo han hecho, ha sido muy poco. La situación de los embalses es bastante crítica”, aseguró el responsable del agua para riego agrícola. Pero aclaró, los productores deben quedarse tranquilo que “ninguna finca se quedará sin agua”. Irrigación trabaja en una nueva reprogramación del riego agrícola dentro de las fincas para poder terminar la temporada de la mejor manera posible, con inversiones chicas dentro de las fincas para que el riego logre alcanzar entre un 10 y 15% más de eficiencia.

Fuente:.  https://www.clarin.com/sociedad/vino-toca-restricciones-agua-produccion-vitivinicola-mendoza_0_ybQmcZfF.html


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