26/09/2019

Amalia Salafia: "Dicen querer proteger a los productores y son los más perjudicados"

En la UMaza se realizó un conversatorio para analizar la Ley de vinos que está a punto de cumplir 60 años. Qué cambios quieren.




Por Sandra Conte para Diario Los Andes

El martes pasado se realizó, en la Universidad Juan Agustín Maza, un conversatorio para intercambiar opiniones sobre la necesidad (o no) de actualizar la Ley de Vinos de Argentina, que está a punto de cumplir 60 años. La decana de la Facultad de Enología y Agroindustria, Amalia Salafia, comentó que hay consenso sobre la importancia de revisar la normativa, como también de que la discusión sea amplia y participativa. En su opinión, aún resta definir qué vitivinicultura se quiere. 

- ¿Cómo surgió la iniciativa de revisar la ley de vinos?

- En la Facultad, muchos profesores son profesionales de la Enología en ejercicio y también tenemos una relación fuerte con otros organismos, con productores. Y siempre uno escucha reclamos de diferentes partes, pero nadie toma la iniciativa de sentarnos a debatir en forma responsable y constructiva. 

Además, dentro del plan de enseñanza de la Facultad de Enología y Agroindustrias se incluye la formación en valores y apuntamos a que los estudiantes y futuros profesionales puedan ir desarrollando un juicio crítico y que se comprometan con los problemas del ejercicio de la profesión y la ejerzan en forma responsable. Y desde el Rectorado se estaban trabajando otras acciones con el Foro Diplomático en Mendoza (el otro organizador). Todo esto coincidió para establecer esta pregunta de si era o no pertinente hacer una actualización de la ley vinos de la República Argentina. 

- ¿Cuáles fueron las conclusiones de este encuentro?

- En la reunión, que fue muy interesante y tuvo muy buena respuesta a la convocatoria, se coincidió, primero, en que sí es necesario hacer una actualización de la ley de vinos, que ya está pronta a cumplir 60 años y que, si bien se necesita, en un mundo cambiante, debe ser revisada. 

En segundo lugar, se acordó que esa revisión debe ser con la participación y el consenso de todos los sectores que hacen a esta industria: productores, empresarios, técnicos; todos los actores tienen el derecho y el deber de poder expresarse y participar. Y que la actualización sea producto del consenso, porque cuando uno es parte de algo se siente más comprometido en la aplicación de la normativa. 

Y la tercera conclusión es que se tiene que definir para qué se hace esta revisión. Es decir, para qué vitivinicultura, qué queremos, qué necesitamos, hacia dónde vamos. 

- Más allá del conversatorio, ¿qué puntos consideran los profesionales que necesitan una actualización?  

- Si uno escucha, por ejemplo, a enólogos, se sienten muy presionados en su ejercicio. Ellos reclaman una revisión de lo que los involucra, que es entendible. Pero por otro lado, uno ve avances de las nuevas tecnologías que se están aplicando y sería necesario rever si son pertinentes o no, los tipos de estudios que se hacen.

Lo que sí hay que tener en cuenta es que tenga una seguridad jurídica y una amplia visión, y proteger también a quienes son los hacedores de la materia prima: los productores. Porque muchas veces se toman medidas enarbolando que se está protegiendo a los pequeños productores y cuando vamos a las realidad son los más perjudicados.

- ¿Cómo sigue este proceso? 

- La idea es poder hacer uno o dos encuentros más, no sé si este año o el próximo, para que todos participen, sean escuchados y se llegue a un acuerdo entre las partes. Pero eso es un tema que va a llevar su tiempo, si lo queremos hacer en forma responsable. No soy partidaria de que se cambien las normativas porque se tienen que cambiar sin rever bien las consecuencias que puede tener, pero tampoco de caer en una burocracia que no resuelve nada. 

Y después se elaborarán documentos que tengan un objetivo práctico y la comisión organizadora verá cuáles son los entes adecuados y más operativos para canalizar los resultados de esta revisión, para que se tomen medidas concretas y no quede solamente en la iniciativa. Hay otras instituciones que también están trabajando en la actualización de la ley de vinos. 

- Mencionó recién que hay que ver hacia dónde va la vitivinicultura y precisamente se está revisando el Plan Estratégico Vitivinícola…

- Hay que ver qué se quiere, para qué. Hay muchas oportunidades también y creo que uno tiene que ser optimista, y, más allá del contexto socioeconómico del país, hay que apostar por más. Hay acuerdos que se pueden aprovechar pero se tiene que trabajar en forma ordenada. Yo entiendo que hay intereses de diferentes sectores, pero por eso desde la universidad estamos apoyando este debate sin ningún otro interés, más allá de que se logre un desarrollo regional de nuestra industria madre y que impacte en una mejor calidad de vida de todos los habitantes de este país.


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Perfil Amalia Salafia

Es magister en Educación Superior, docente universitaria e investigadora. Ejerce como decana de la Facultad de Enología y Agroindustrias de la Universidad Juan Agustín Maza y es presidente de Adevi (Asociación del Derecho de la Vid y del Vino), sección Sudamérica de la Asociación Internacional de Juristas el Derecho de la Viña y el Vino (AIDV).
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