14/03/2019

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Otra "sana locura" de Matías Michelini: plantó el primer viñedo en una playa argentina

El reconocido winemaker (Passionate Wines y Super Uco -junto a sus hermanos-) plantó un viñedo en una playa de la Patagonia Austral, en Chubut.




Oscar Pinco PARA ECOCUYO.COM

Matías Michelini está experimentando otra de sus “sanas locuras” vitícolas producto de su innovación constante, y la búsqueda de nuevos terruños. El reconocido winemaker (Passionate Wines y Super Uco -junto a sus hermanos-) plantó un viñedo en una playa de la Patagonia Austral, en Chubut.

En diálogo con EcoVinos, Matías nos contó acerca de esta novedosa experiencia:

-¿Dónde está ubicado?

-En Bahía Bustamante que está en el paralelo 46, en Chubut, muy cerca de Comodoro Rivadavia. Es un lugar que tiene 72 km de costa y varias playas.

-Yo vengo del mundo del tenis, y un ex N° 1 de la Argentina, Eduardo “Tato” Soriano, se dedicaba a las algas…

-Precisamente esa propiedad es de la familia Soriano donde se dedican a las algas, y en los últimos 10 años el pueblo se ha recuperado y se ha convertido en un hotel de mar.

-¿Qué plantaron?

-Plantamos junto con Tato Giovannoni, que es el Bartender número uno de Argentina y que tiene el Gin Príncipe de los Apóstoles, y uno de los Bares más reconocidos de Buenos Aires (Florería Atlántico) y con Mariano Soriano, entre los tres plantamos este viñedo, en la playa en octubre del 2018, con Semillón y Pinot Noir.

-¿Con qué suelo se encontraron?

-Lo bueno que encontramos en esta playa y en toda la bahía, que son suelos de piedra, conchilla y arcilla, que lo hacían óptimo para plantar. La idea es hacer vinos con carácter de mar y carácter de Patagonia. Es un emprendimiento que recién vamos a tener algunas muestras de uva para hacer vino recién el año que viene, en 2020, y a partir de 2021 ya tendremos una producción más estable.

-Están sobre la playa, junto al mar. ¿Cómo hicieron con el riego?

-El riego viene de una vertiente a 22 km que el abuelo Soriano entubo en los años 40, e hizo llegar el agua hasta el pueblo y hasta la playa. El agua viene por desnivel, no usamos bomba para regar, pero sí hemos armado un sistema de riego por goteo. Hemos plantado una hectárea con la idea posterior de seguir plantando algunas hectáreas más, pero siempre en una escala muy pequeña.

-¿Cómo surgió esta idea de plantar en un lugar tan remoto?

-Tato (Giovannoni) es un creativo y un amigo, y amigo de la familia Soriano también, y él conoció ese lugar con la idea de hacer una planta de investigación para el desarrollo de sus destilados. Y me dijo que tenía que conocer ese lugar para plantar una viña, me insistió que tenía que ir a un lugar increíble, y fui a conocerlo y juntos decidimos hacer este emprendimiento, que más que nada es para satisfacción personal, para hacer un vino de mar, un vino del Atlántico.

-¿Van a vinificar ahí?

-La idea es armar una pequeña bodeguita ahí mismo, algo muy chiquito, y vinificar directamente ahí, en el mar. La idea de ellos no es entrar en la industria del vino, sino tener ese desafío de cuidar las plantas y hacer un vino del lugar con muy pocas botellas de producción.


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