25/09/2017

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El vino de viñas viejas

Otra de las tendencias de estos últimos años, que ha pasado a ser un valor añadido en todo vino y herramienta de marketing de muchas bodegas, es la edad de la viña de la que proviene. La relación es clara y directamente proporcional, hasta llegar a poder afirmar que cuantos más años tenga la cepa, mejor es el vino. Pero, ¿a qué se debe esto? ¿Por qué una cepa en la última etapa de su vida es capaz de crear las mejores uvas?




Artículo escrito por Alicia Gómez y publicado en el blog de www.vinosconcaracter.com
Qué es eso de las Viñas Viejas

Cuando hablamos de viña vieja nos referimos a una planta de más de 30 años. Estas cepas poseen un rendimiento de producción por debajo de los 2Kg. de uva por cada una, frente entre los 10 – 25kg. de fruto que es capaz de generar una joven (a partir de los 3 años ) o adulta.

Otro de los factores que llevan a estas longevas vides a producir mejores uvas es que el desarrollo de sus raíces y de sus hojas las ayuda a tener una mayor resistencia a la falta de agua y gestionan mejor sus aportes nutricionales … algo que da como resultado un óptimo y más homogéneo estado de maduración.

Obviamente, como sucede en todo tipo de viñas: la variedad de uva, el tipo de viticultura, el tipo de plantación, el terruño, la cantidad de agua, la exposición al viento y las temperaturas a las que está sometido el viñedo van a ser factores fundamentales. De hecho, según resultado del II Debate de la Asociación Qalidès, Terrers del Penedés (2015) ante “una situación de estrés extrema en un viñedo de uva tinta, los vinos resultantes tienen menos color y más astringencia”.

Si hablamos de su origen

Cuando nos referimos a vino de “viña vieja”, no siempre lleva implícito que sea de ese que llaman “Pie Franco”. Pero, ¿qué es ese detalle que se añaden en algunas etiquetas? Sí, es cierto, se trata de un valor añadido más… pero, ¡este tiene su enjundia! Ya que, si unimos ambas nos encontramos ante unas viñas centenarias.

A finales del siglo XIX España padeció una de las peores plagas de su historia en el viñedo, hasta el punto de que lo llevó prácticamente a la extinción: la Filoxera. Una plaga que aun hoy, seguimos arrastrando.

Entre las muchas consecuencias que tuvo, una de ellas fue que se hubo de replantar prácticamente todo el viñedo, utilizando como injerto las raíces de las viñas americanas con una coraza más gruesa y resistente al insecto. Esto, también dio como resultado que aparecieran variedades como la Cabernet Sauvignon, Merlot, entre otras… hoy en día comunes, pero que no dejan de tener origen francés.

¿Qué tiene que ver esto? Es sencillo. Todas aquellas viñas que resistieron a la plaga y que conservan la raíz autóctona de la variedad original se denomina “Pie Franco”. Unos vinos que nos ofrecerán toda la pureza de su variedad y de su terruño. No es de extrañar que hoy en día estén en boca de todos, que sean uno de los nuevos iconos del vino y que viticultores estén haciendo un sobre esfuerzo por recuperar este tipo de viñedos.

En qué se traduce todo esto en el vino

Los vinos de Viñas Viejas se pueden relacionar con muchos valores positivos: más aroma y mayor espectro aromático, más equilibrio, más estructura, más finura y elegancia. Sin embargo, no hay que olvidarnos de que una vid adulta con una viticultura adecuada y esmeradamente cuidada nos puede dar vinos de una calidad casi equitativa.

No tenemos la gran verdad escrita en la frente, por eso… te animamos a dejar tu opinión en la zona de comentarios.

Fuente: http://www.devinosconalicia.com/2016/07/vino-vinas-viejas.html?utm_source=blogsterapp&utm_medium=Twitter


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