25/07/2017

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Cosecha 2017: la camada de vinos que se recordará por siempre

La del 2016 fue la peor cosecha, en términos de cantidad, de los últimos 30 años. Respecto a la cantidad de vinos que se producirán durante 2017, la buena noticia es que el clima se ha encarrilado, y fue como volver a las raíces, ya que los más prestigiosos enólogos argentinos aseguran va a quedar en el recuerdo por la calidad de los vinos.




Claro que falta mucho aún para que los grandes exponentes 2017 asomen al mercado. Sin embargo, ahora que empezarán a llegar los primeros blancos y rosados del año, es importante entender las características de la cosecha.

Los vinos argentinos han evolucionado mucho en las últimas décadas, no solo de la mano de la tecnología, sino gracias al hombre. Porque son ellos, ingeniero agrónomos y enólogos, los que han logrado elevar la precisión a la viticultura. Y ese cambio cultural permite uvas capaces de expresar el carácter de un lugar, y al mismo tiempo ser el reflejo del clima de la añada. Y si bien las regiones argentinas son bastante regulares, el cambio climático está ocasionando innumerables nuevos desafíos.

En la actualidad, la mayoría de los grandes vinos tintos que hay a la venta son 2013, 2014 y 2015, y para el consumidor es difícil entender las diferencias entre las cosechas, a menos que pueda hacer una degustación vertical (mismo vino, de diferentes añadas).

Pero en 2017 todo volverá a la normalidad, al menos en lo que a calidad y estilo se refiere, y los hacedores no dudan en afirmar que serán vinos para guardar y que se recordarán por mucho tiempo.

¿Cómo fue la cosecha 2017?

Mendoza produce el 80% del vino nacional, y el Valle de Uco es la región más promisoria y de mayor crecimiento de los últimos años. De ahí la importancia de lo que allí suceda.

José "Pepe" Galante, enólogo principal de Bodega Salentein, asegura que "la cosecha 2017 ha sido excelente y va a perdurar en el recuerdo. El clima se encarriló y la calidad de las uvas fue óptima, aunque la cantidad estuvo lejos de la deseada. Su madurez, con balance y equilibrio perfectos. El Malbec es una de las más destacadas, pero también el Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Petit Verdot y el Syrah, sobre todo en el Valle de Uco. Son vinos que recién están naciendo pero hay que apostar por la calidad de esta cosecha".
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Para Leonardo Erazo, el curioso e inquieto enólogo detrás de Altos Las Hormigas explicó que "la cosecha 2017 ha sido muy buena pero de poca cantidad; una ecuación que no falla".

Para hablar de la cosecha nada mejor que degustar los vinos del año junto al hacedor. Así, Germán Carrasco, enólogo senior de Terrazas de los Andes compartió algunos de sus vinos top 2017, "vinos crudos peor que reflejan el potencial del año", afirmó.
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De las variedades cultivadas, el especialista destaca -por su excepcional maduración- al Malbec: "La calidad que se obtuvo es impresionante. Las uvas tienen mucha intensidad aromática, color y notas a frutas oscuras y frescas. Al pasar los años las vides están más equilibradas y eso se nota en la calidad".

En la Patagonia afirman que la 2017 fue la mejor cosecha de la historia. "Yo llevo nueve años en San Patricio del Chañar, y este año la vendimia ha sido sorprendente más allá de las heladas que produjeron un 20 % de merma. Con los Pinot Noir y Merlot destacándose, pero mucho más los Malbec por su gran equilibrio entre azúcar, acidez y caninos", destacó el joven Nicolás Navío, enólogo de Bodega Patritti.

El clima

Invierno (junio, julio y agosto 2016)

Luego de una añada 2016, fría y lluviosa, influenciada por el fenómeno El Niño, en junio paró de llover, y las precipitaciones fueron menores de lo usual. Sin embargo, las copiosas nevadas en los Andes produjeron un aumento del nivel de los glaciares andinos que alimentan nuestros viñedos. El invierno fue moderado, con temperaturas levemente más cálidas de lo habitual.

Primavera (septiembre, octubre y noviembre 2016)

La primavera, seca y fría, creó el ambiente necesario para las heladas (la helada es más común cuando hay poca humedad), reduciendo la producción en un 25% en toda la provincia, con un impacto mayor en el Valle de Uco, sobretodo en el Malbec, cuyos rendimientos se redujeron entre un 40 y un 60%. A fines de noviembre se produjeron lluvias, y durante diciembre y enero el clima estuvo ligeramente más húmedo de lo usual. Para ese entonces los rendimientos ya se habían reducido significativamente y el ligero aumento de la humedad resultó beneficioso para las vides, disminuyendo la necesidad de irrigación.

Verano (diciembre 2016, enero y febrero 2017) y Otoño (marzo, abril y mayo 2017)

Los rendimientos bajos en el Valle de Uco y la cosecha temprana (dos semanas adelantada) acortaron la temporada de cosecha– todos estaban muy, muy cansados a fines de marzo. Durante los meses de cosecha, en Enero y Febrero, hubieron menos lluvias de lo habitual, y cuando empezaron las fuertes lluvias a fines de Marzo y Abril, afortunadamente ya habíamos levantado casi toda la cosecha. Un verano moderado nos permitió relajarnos después de las heladas primaverales y no tuvimos lluvias significativas durante los meses cruciales de cosecha.

Fabricio Portelli es sommelier argentinos y experto en vinos

Twitter: @FabriPortelli

Fuente:Por Fabricio Portelli para Infobae.com - http://www.infobae.com/tendencias/2017/07/21/cosecha-2017-la-camada-de-vinos-que-se-recordara-por-siempre/


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