25/07/2017

Así es el mejor champán del mundo

El Cristal Rosé de Louis Roederer ha sido condecorado como el mejor champán del mundo en el Champagne & Sparkling Wine World Championships. Esta es su historia.




Hemos presenciado debates sobre cuál es el mejor champán del mundo más enconados que el tradicional Messi vs Cristiano Ronaldo. En un andar por casa se suele mencionar a Dom Pérignon, por supuesto. También a Taittinger y a Veuve Clicquot, que son algunos de los más conocidos. Pero, si atendemos al Champagne & Sparkling Wine World Championships (Campeonato del Mundo de Champanes y Vinos Espumosos), la bodega que se debería llevar más elogios es Louis Roederer.

Este concurso, en el que solo se conceden medallas de oro y de plata, suma cuatro ediciones en su haber, y, a pesar de su juventud, goza de cierto prestigio internacional. Lo ideó y lo organizó el especialista en vinos británico Tom Stevenson, autor de varios libros vinícolas. Quería reunir en un listado los mejores champanes y vinos espumosos, clasificados según su origen y su estilo de elaboración, para confeccionar una guía anual que fuera de interés para los aficionados al líquido dorado.

Pues bien, en su edición de 2017, Dom Pérignon se ha llevado seis medallas de oro, Piper-Heidsieck, cinco, Veuve Clicquot, tres de oro y dos de plata, y Moët & Chandon, una de oro y otra de plata. La que ha vuelto a arrasar ha sido Louis Roederer, con 10 medallas de oro y una de plata. El año pasado recibió la mención Mejor productor de champagne del año, entre otras. Denominada, por su prestigio, la Hermès de Champagne por la revista francesa especializada en vinos La Revue du Vin de France, en Louis Roederer están acostumbrados a las distinciones y los premios.

La bodega dispone de 240 hectáreas de viñedos, repartidos en las tres principales zonas de producción de Champagne-Ardenne, al noreste de Francia, donde se asientan desde hace siglos las casas de champán más relevantes. Las zonas son Montagne de Reims, Vallée de la Marne y Côte des Blancs. También son tres los factores que convierten a la región en una de las más privilegiadas para la elaboración de espumosos: “Un terroir único y excepcional de suelos calcáreos; un clima que oscila entre la influencia oceánica y continental y que permite una madurez lenta y completa de la uva, y un saber hacer ancestral del método champenois o tradicional, del arte del assemblage [selección y mezcla] y de la crianza de los vinos”. Lo dice Frédéric Rouzard, director general de Louis Roederer y sexta generación de la familia propietaria de la compañía desde 1819.

Rouzard también conserva el secreto para que una empresa familiar llegue tan lejos sin que sus miembros se arranquen los ojos unos a otros: “La visión a largo plazo de la familia, el espíritu de creación de equipos, la búsqueda permanente de la excelencia, la pasión por nuestro oficio de artesanos contemporáneos, el gusto por la independencia. ¡Y que fundamos la empresa en 1776, fecha de la creación de los Estados Unidos de América!”.

Louis Roederer se mantiene independiente, al margen de los grandes grupos del lujo como LVMH (el que más champán vende, como propietario de Moët & Chandon, Dom Pérignon, Ruinart, Mercier, Veuve Clicquot y Krug) y de los conglomerados empresariales de Champagne, como Lanson-BCC, Vranken-Pommery Monopole, Laurent-Perrier y Pernod Ricard. ¿Cómo lo consigue? “Cultivando la diferencia cada día en todos los campos”, dice Rouzard, quien asegura que “no ha habido proposiciones de compra porque saben que Louis Roederer no está a la venta”.

Tampoco es su intención crecer en volumen. “Estamos aquí para revelar la magia de los grandes crus de Champagne [los viñedos particularmente excelentes], y nuestro crecimiento está más enfocado hacia ello. Nuestro objetivo es principalmente crear una pequeña federación de grandes vinos producidos en terroirs únicos y singulares”. Que es lo que saben hacer bien: la viticultura de precisión, y el sentido del detalle a todos los niveles.

Entre sus productos más alabados se encuentran el Roederer Cristal, el Brut Premier, que fue premiado en 2013 como el Mejor Champagne Non Vintage del Mundo por la revista Decanter, y el Cristal Rosé, condecorado como el mejor champán del mundo en el mencionado Champagne & Sparkling Wine World Championships. La edición de 2006 de Cristal Rosé es una de las más caras: 490 euros en la tienda Lavinia. Una vez que uno consigue elaborar el mejor champán del mundo, ¿qué le queda por hacer? “Inventar el champán del mañana”, dice Frédéric Rouzard.

Fuente: http://www.revistavanityfair.es/moda/lifestyle/articulos/louis-roederer-mejor-champan-del-mundo-frederic-rouzard/25204


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