23/05/2017

elenfiteuta.com

La cosecha de uvas no mejora y baja el porcentaje destinado a mosto

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dio a conocer el último de sus informes semanales sobre la vendimia a nivel nacional. Si bien el monto total del fruto cosechado subió con relación a 2016 sigue siendo de los más bajos de la última década.




El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dio a conocer el último de sus informes semanales sobre la vendimia a nivel nacional. Según el informe correspondiente a la semana 23 de cosecha, se puede constatar que si bien el monto total del fruto cosechado subió con relación a 2016 sigue siendo de los más bajos de la última década, llegando a ser incluso un 30% menor que la cosecha 2007.

Según el informe Proceso de Elaboración 2017, en los totales acumulados al 7 de mayo, se produjo un total de 1.956.414.680 kilos (1.919.322.315 destinados a elaboración y 37.092.365 a uvas de mesa y pasas). De este total se obtuvieron 1.078.738.258 litros de vino y 271.530.095 litros de mosto.

Las delegaciones más productivas según el informe fueron las de San Martín (en el este mendocino) que produjo algo más 599 millones de kilos de uva, Mendoza con 579 millones y San Juan con 549, seguidas a gran distancia por Chilecito con 71, San Rafael con 58 y Cafayate con 43 millones de kilos. Sumando todas las delegaciones de la provincia (Mendoza, San Martín, San Rafael y Gral. Alvear), Mendoza alcanza un total de 1.268 millones de kilos.

Las diferencias más notorias entre las provincias vitivinícolas, sin embargo, se dan en cuanto a la cantidad de uva destinada a la producción de mosto. La industria del jugo de uva concentrado o mosto concentrado comenzó a consolidarse hacia 1980 y Argentina rápidamente se consolidó como primer proveedor mundial. Las variedades más utilizadas para la fabricación del mosto son las rosadas (Cereza, Moscatel, Criolla Grande y Chica), aunque también suelen usarse las Ugni Blanc, Chenin Blanc, Gibi; de entre las tintas, cuya demanda ha comenzado a crecer a nivel internacional, Bequignol y Bonarda. Para la producción de mosto es fundamental el tenor azucarino o grado alcohólico de las uvas (en caso de un tenor bajo se requerirán más kilos de uva para producir la misma cantidad de mosto concentrado), siempre algo más alto en San Juan que en Mendoza.

A mediados de marzo Mendoza y San Juan firmaron un acuerdo para destinar un porcentaje de la uva a la producción de mosto (que se puede cubrir con cuotas de exportación, ya que se cumple el mismo objetivo de regular el stock vínico del mercado interno retirando parte de la producción). En 2016 el intento de acuerdo terminó en un escándalo y no se pudo rubricar, pero este año finalmente se logró acordar que se destinara un 14% de la producción de uva a tal destino. El gobernador mendocino Alberto Cornejo consideró al respecto que “según nuestros análisis técnicos en base a la información de mercado y en base al INV creemos que es un buen porcentaje y un buen acuerdo. El año pasado no pudimos hacerlo, este año sí. Lo vemos como un avance y en ese sentido agradezco al sector privado y al gobierno de San Juan por haber accedido a este porcentaje”.

Pero, según los últimos datos del INV, el acuerdo está lejos de cumplirse. Cuando se firmó San Juan ya había superado claramente el porcentaje acordado, con un 20% destinado a mosto, mientras que Mendoza, apenas iniciaba la recolección con tal destino. El último informe del INV constata que mientras que San Juan destinó 39,96% de sus uvas a mosto, Mendoza apenas apartó un 3,82%, San Martín un 16,29%, San Rafael un 6,59%, General Alvear un 9,27 y Cafayate apenas un 0,83%.

El total de mosto producido este año hasta el momento es de 271,5 millones de litros. En este rubro no se reproduce el crecimiento constatado a nivel de la producción general de uva sino que el porcentaje destinado a mosto este año es notoriamente menor que los 322 millones de litros de 2016 o los 451 millones de 2014.

Esta dinámica se explica principalmente porque los productores no están obteniendo los precios deseados por sus frutos de las mosteras y prefieren destinarlos a vino. En las últimas semanas el precio de la uva para mosto rondó los 3 pesos (lo que implica un aumento de alrededor del 70% respecto de los 1,80 del año pasado, pero aún se aleja mucho de lo que los productores consideran como el precio mínimo para cubrir los costos, en torno a los 5 pesos). Además los viñateros denuncian que suelen cobrar sólo una parte de esos 3 pesos al contado y el resto en una larga financiación.

Por su parte, la Cámara Argentina de Fabricantes y Exportadores de Mosto señala que no se puede pagar muy por encima de esos precios debido a que los precios internacionales no se han incrementado demasiado. También anticipan que las cantidades obtenidas en esta cosecha (con las que se pueden producir unas 65 mil toneladas de mosto concentrado) no logran abastecer plenamente al mercado internacional y local, que requiere aproximadamente unas 140 mil toneladas, unas 100 mil para exportación y el resto para el mercado interno.

Fuente: http://elenfiteuta.com/1805176inv-la-cosecha-no-mejora/


=