25/04/2017

Los jóvenes necesitan vinos inteligentes

Mi intención con este post no es seguir hablando de secretos para llegar a los milenios o jóvenes más talluditos a partir de los 25 años. Me niego. Porque soy de las personas que dudo si es necesario crear esta necesidad, valga la redundancia, a paladares que no tienen los paladares formados.




Me refiero a crear vinos dulzones o carbonatados con luz irisada de color azul para adaptarse al medio prematuro de la ciencia ficción de los más jóvenes, de cara a  su buena educación en cultura del vino cuando mueven el esqueleto en discotecas. No es ese el momento de tomar el vino ni sólo es la disco su medio de vida, véase la foto de apertura.

Las ventas de vino se asocian a aprovechar los momentos adecuados y estratificar al máximo los personajes que los demandan. Como decía la escritora Empar Moliner hablando de lo que le ha costado a ella y a su hija joven entender de vinos: para saber de vinos haya que hacer un largo camino. Para ella es más sencillo saber de gin tonics porque sólo dependen de distinguir un par de marcas de ginebras, tónicas limitadas y limón o algunos aderezos; es carbonatada y fresquita con hielo. Punto. Fácil. El joven sube peldaños hacia la edad adulta sin pestañear con una buena dosis de tendencia y una receta.

¿Alquien en el mundo vinícola pregona que no hay comparación entre los 40 grados de la ginebra y los 11 del vino como producto vinculado a múltiples beneficios para la salud? Hay muchas maneras de ser más jóven con el tinto, no hace falta remover a los más jóvenes para que beban más vinos con otros argumentos más fantasiosos como llenar de chispas o colores una botella. Antes de lanzar nuevas ideas, analicemos si es necesario proponer un tipo de vino facilón al nuevo joven:

LES IMPORTA LA COPA COOL. Los jóvenes y los que no les llama la atención el vino no entienden de protocolos, copas, aromas ni sabores pero sí de una atmósfera envolvente donde se escenifique un mundo distinto mucho más glamouroso. No hace falta bajarse a su terreno, sino ofrecer experiencias, catas y tabernas donde los protocolos, las copas, los aromas y los sabores sean lo más democrático del mundo, pero al mismo tiempo lo más cool y novedoso. Al menos, diferente.

¿LES SEGUIMOS EL RASTRO? Hay que ir trabajando tanto en las etiquetas como en las catas, experiencias, visitas de enoturismo o fórmulas de venta y comunicación en valores que identifiquen a los que vienen pisando fuerte entre los 18-15 años. Se mueven entre imágenes, videos, conversaciones, trabajos sin horarios, momentos pic nic, googletean todo el rato y son ecologistas, por eso no son tontos consumidores de marketing. Contribuyen a su medio ambiente. se asocian en comunidades y crean start ups con crowfunding. Prueban todos los sabores posibles y no repiten porque se cansan; y son ahorradores natos. Consultan precios y comparan.

EL BUEN PRECIO ES TRENDING TOPIC. El valor de un vino no es su trayectoria ni marca, sino una relación calidad/experiencia/precio/tendencia/novedad adecuada. El nuevo lujo es la relación calidad/precio concebida como “outlet, chollo o prueba y compara”. Los anglosajones llaman a este tipo de compra “inteligente”.

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Propuesta de vinos maridaje ara mujeres jóvenes de bewinery.com con su lema simplista “Be”

VISITAS CON MIS AMIGOS. Los más jóvenes son viajeros por naturaleza y les encanta participar de grupos de amigos y eventos para compartirlos por las redes sociales y hacerse fotos en Instagram. Cuéntame una visita a tu bodega ultradivertida que me haga sentir que soy especialmente solidario, ecológico y que me haga sentir que he aprendido de forma exprés de vinos jóvenes, maceración carbónica y robles. Guauuuuu.

¿A QUÉ ESPERA EL WINE MIXOLOGY? ¿Por qué me venden los vinos con música atronadora en conciertos en vaso de plástico y con nocturnidad? En este ambiente hay “caldos calentorros” y mucho trago rápido. ¿Por qué no ofrecer cócteles con vino con mil y un variantes, especias, macerados de naranja, destilados caseros o fórmulas secretas? Es lo más sabroso, natural y funky del mundo. François Monti es un creativo de la cocktelería que ayuda a romper moldes sobre la mezcla de vermús y vinos maquillados en versión sangrías sofisticadas. Oscar Díez ha creado la Wine Mixology para poner a la altura de cualquier alto grado la historia y el arte del vino que está todo inventado, según Díez, desde la antigüedad.

EL TINTO ES EL COLOR DEL WINE LOVER. Según el estudio “Jóvenes y Vino” del OEMV al 47% no le gusta el sabor del vino pero el 49% beben tinto si tienen que elegir un color. ¿Por qué tanto empeño con ofrecerles bebidas edulcoradas, dulces o como frizzantes? Es relevante que el 40% no se identifican con el vino porque lo definen como bebida de mayores y toman el tinto que han visto a sus padres. Intentemos montar eventos donde un nicho de jóvenes con alma de mayores, y no otros, puedan sentirse más maduros y elegantes en mesas bien montadas, o copas delicadas como lo hacen sus padres aficionados al vino.

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Barokes ha puesto su firma australiana en tecnología de latas y botes para vinos take away con premio

ENTUSIASTAS Y FANS, ¿DONDE ESTÁN? No tenemos que seguir metiendo en el mismo saco a jóvenes que no les gusta el vino ni la cerveza, con los más aficionados y enamorados, los que buscan buenos precios o los que sólo demandan etiquetas de diseño. No se trata de ofrecerles un “movimiento sólo rosado” sino de separar el grano de la paja y quedarnos con los fans o wine lovers. Sí, ellos, los más favorables, o los que empiezan a serlo.

SPAIN IS CHEAP&CHIC. Es absurdo no insistir en la campaña de que el vino español tiene buen precio o es barato por miedo a que los jóvenes lo saboteen. La tienda americana Wine Library hizo una encuesta entre sus compradores sobre los vinos más vendidos en sus intslaciones y on line y España quedó en primer lugar como país más recomendable por sus vinos con buen precio. Fue el cuarto a la hora de cambiar la ecuación sobre la calidad/precio. No nos avergoncemos: somos el país productor con mejores vinos inteligentes, léase: relación calidad/precio. Como diría el economista George.A. Akerlof, en un mercado donde la calidad es subjetiva ni observable como pasa con el vino, el precio no puede medida. Pasa con el sector de los coches de segunda mano. ¿Por qué te fías de un coche? Probándolo tú mismo, por recomendación o por foros.

EL JUEGO DE CAMBIAR DE COPA. Los locales especializados o las tabernas con buena pizarra deben apostar por variedad de vinos por copas servidos por copas elegantes y grandes que acompañen las sensaciones de inquietud, sorpresa y deseo de experimentar cosas nuevas (nuevos olores, temperaturas, tapas ricas y globales) de los que empiezan a sonreír con vinos. El éxito de los chefs en la TV con Máster Chef o el modelo de David Muñoz triunfando en Londres es un terremoto de ideas para captar a nuevos públicos que buscan vinos por colores, sabores internacionales y picoteo sin barreras.

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Wine Folly propone un Blood Letter Trinidad Sour como el colmo del mix neoyorkino

LOS NO-VINOS. Productos rupturistas como el colectivo Jommeliers que presentaron el verdejo de Tarragona Jo¡ o el vino azul Gik están basados en olvidar las tradiciones y romper las normas “simplemente rompiéndolas”. Una visión marketiniana y cortoplacista que les hacen vender vinos por impulso o por innovación. Una operación de venta de guerrilla  que se contradice con los objetivos de llegar a un público joven para que termine siendo leal y comprador.

NUEVO LENGUAJE VISUAL. El lenguaje de las etiquetas y los mensajes publicitarios debe ser más funcional y digerible, cercano al lifestyle de este grupo de universitarios y estudiantes (o precoces trabajadores). No hace falta decir que las historias, la ecología, la solidaridad o las frases en inglés que puedan asociar ideas inteligentes son del gusto de milenios y adolescentes. La limitación de la publicidad de vinos en TV ha hecho mucho daño pero tampoco había mensajes creativos que pudiera nadie perderse ligados a un estilo de vida interesante. Las fotos, los videos y la publicidad on line es la mejor fórmula de desentrañar el lenguaje técnico para convertir a las marcas de vino en mensajes inspiradores.

 

Tras estas conclusiones que rompen los modelos de las nuevas campañas de comunicación, mi idea es ser más honesta con los públicos con los que convivimos ya que de alguna manera somos similares a ellos y convivimos en el mismo ambiente tan tech. Lo que gusta y entusiasma es lo que uno puede aprender poco a poco, por eso es el momento de que las bodegas hablen y escuchen y lancen un branding coherente con su historia, una serie de programas y campañas donde proclamen que el vino debe aprenderse sin fecha ni límite porque el vino se aprende una vez que se practica y practica. No por impacto.

Fuente: http://www.maitecorsin.com/los-jovenes-necesitan-vinos-inteligentes/


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