16/02/2017

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En Estados Unidos se vende menos vino pero más caro

Estados Unidos logró batir su récord de ingresos por exportación de vinos en 2016, pese a colocar un volumen 10% menor en los mercados internacionales, según ha anunciado el 14 de febrero el Wine Institute en California. Ahora el sector contempla con aprensión el inmediato futuro ante la retirada del acuerdo transpacífico decidida por el nuevo presidente del país, Donald Trump, y su promesa de renegociar el tratado norteamericano con Canadá y México




Las cifras anunciadas el 14 de febrero por Robert Koch, presidente del Wine Institute, son de 413 millones de litros por un valor de 1.620 millones de dólares (1.530 millones de euros), es decir, 3,92 dólares (3,70 euros) por litros. En comparación, el vino español se exporta a razón de poco más de un euro el litro, y el francés a más de cinco euros.

Las ventas, con relación a 2015, han caído un 10% en volumen (fueron de 461 millones de litros) pero han subido un 1% en valor (fueron de 1.515 millones de euros). El precio del litro ha subido sustancialmente, permitiendo esa mejora de ingresos, ya que en 2015 fue solamente de 3,29 euros.

Ese incremento refleja una tendencia mundial a los vinos 'premium', lo cual según el instituto californiano beneficia a los condados de Napa y Sonoma, donde se producen los vinos más caros de Estados Unidos. California representa el 90% de las exportaciones de Estados Unidos.

El primer mercado para EEUU ha sido la Unión Europea, con Gran Bretaña y Alemania a la cabeza, que se llevó el 42% de sus exportaciones, seguida de Canadá (27%), Hong Kong (6%), y Japón y China con un 5% cada uno.

Ahora el nuevo proteccionismo tiene en ascuas a los productores, que imploran a Washington un acuerdo de libre comercio con Japón que en cierto modo sustituya al pacto transpacífico. Los bodegueros norteamericanos ya saben lo que es enfrentarse a barreras arancelarias y no arancelarias y temen ahora las represalias a las que monte Trump.

Un ejemplo cercano es el de la provincia canadiense de British Columbia, que impide vender en tiendas de ultramarinos vinos que no procedan de allí mismo. Los exportadores estadounidenses lograron que, en los últimos días de su presidencia, Barack Obama presentara ante la Organización Mundial del Comercio una denuncia formal por esta práctica. Para el sector, eso podría ser tan sólo un pequeño ensayo de lo que se puede convertir en una nueva era de represalias comerciales.

Fuente: http://elmundovino.elmundo.es/elmundovino/noticia.html?vi_seccion=7&vs_fecha=201702&vs_noticia=1487145037


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