08/09/2016

XI Foro Internacional Vitivinícola

Un momento de decisiones cruciales

Con más de 900 asistentes en las dos jornadas que tuvo este año el Foro Internacional Vitivinícola y los dos Workshops iniciales se pudo reflexionar sobre aspectos centrales en las estrategias tanto públicas como privadas que pueden poner a la vitivinicultura nuevamente en la senda del crecimiento.






Los organizadores del Foro –Bodegas de Argentina, Universidad Nacional de Cuyo y Area del Vino– consideraron que la vitivinicultura argentina lleva varios años de declinación atacada especialmente por el proceso inflacionario que es particularmente nocivo en este sector. En el consumo interno la inflación ataca a los ingresos y cuando estos disminuyen el vino es desplazado en el consumo y por otra parte, si el tipo de cambio no se ajusta en la misma proporción que el resto de los precios de la economía se pierden exportaciones. La combinación es entonces muy nociva. El año 2016 encuentra entonces al sector frente a la disyuntiva de cambiar estrategias luego de varios años complicados. Por ello decidieron los temas y la dinámica de este encuentro que sigue posicionado en la vitivinicultura argentina.

Productividad e innovación

En la jornada dedicada a analizar la Productividad del sector se abordaron temas de gran impacto en las decisiones, especialmente el abordaje de los costos y las alternativas para lograr mayor eficiencia. Allí expusieron Laura Alturria y Javier Merino. Tecnificación y mejora de procesos surgieron como inevitables y más aún si se compara la vitivinicultura nacional con la de otros países. No menos importante fue la discusión de cómo innovar y los caminos institucionales para lograrlo. Juan Viciana sostuvo que “en este campo poco es lo que puede hacerse desde lo individual y la complementación entre agentes privados, la universidad y el estado aparecen en primer orden”. Más aún cuando se piensa que gran cantidad de empresas del sector son de pequeña dimensión y se encuentran más alejadas de estos procesos que hoy exige el mercado.



Dada la gran cantidad de empresas de pequeña envergadura en el sector Vicente Donato de la Fundación Observatorio Pyme brindó un panorama completo sobre su realidad a nivel nacional comparado con otros países.

La logística, dado su alto impacto en los costos, fue tratada especialmente por Mauricio Badaloni y Raúl Garreta y aparecieron recomendaciones tanto en lo relacionado con el sector público como es la baja calidad de la infraestructura, la inseguridad, los inadecuados accesos a las grandes ciudades y la mediocre calidad de los puertos. En el área estrictamente privada surgieron recomendaciones de procesos internos que podrían tener un impacto de consideración en los costos logísticos.

Quedó un espacio dedicado al agua, principal recurso del sector. La ventaja institucional de Mendoza como la necesidad de obras para la eficiencia del uso del agua fueron mencionadas en la exposición de Alejandro Gennari.


Marketing

El segundo Workshop estuvo dedicado a mirar nuevas tendencias. El mundo del vino como cualquier producto masivo está hoy muy influido por nuevas tecnologías que manejan grandes volúmenes de información y están tomando un protagonismo creciente en la gestión de los negocios. El marketing es quizás el área de gestión de mayor evolución al respecto. Pero también, la existencia de consumidores nuevos desafía la creatividad de las empresas y exigen cambios para abordarlos con éxito, como plantearon Fabricio Portelli y Diego Mémoli desde dos abordajes distintos. Así, luego de un repaso exhaustivo de cómo se comportan hoy los mercados de consumo de vino a cargo de Diego Gizzi, este Workshop se adentró en el análisis de nuevos abordajes a los consumidores como se está haciendo en el caso particular de Bodega Los Toneles, la experiencia de la venta directa y enoturismo en otros países que expuso Gonzalo Merino y nuevas disciplinas en las que ya se trabaja y que pueden revolucionar el mundo del vino en los próximos años como es el uso de la Big Data a cargo de Agustín Giménez y la importancia del neuromarketing, especialidad muy moderna en los negocios según explicó con gran precisión Eduardo Sebriano. El vino no puede desviarse de ninguna de esta tendencias fue la sugerencia general.

Construyendo el futuro

La segunda jornada dedicada a temas generales muy importantes para el futuro del sector comenzó con una exposición sobre el contexto económico actual. Allí, Enrique Szewach dejó una frase contundente que sirve de guía para las decisiones: “con políticas graduales sólo se pueden esperar cambios graduales”. Así visto, el sector deberá tomar decisiones sobre la base de un crecimiento suave, una lenta caída de la tasa de inflación y una recuperación de la competitividad global también gradual. El problema de esto, según varios asistentes es si existe para muchas empresas el tiempo para esperar los cambios.

La rentabilidad también estuvo en la mira y las conclusiones más fuertes que expuso Javier Merino en este campo fueron que el deterioro de ventas de los últimos años impactó seriamente en el precio de las materias primas, el empleo y la inversión. Por lo tanto, el sector está hoy con menor capacidad de reacción que años atrás lo cual debilita su expansión. Frente a esto un mejor enfoque del negocio, inversión y sobre todo una gestión profunda en los cambios de procesos son la receta más adecuada.

Los dos mercados más importantes para los vinos argentinos: el nacional y el de Estados Unidos fueron tratados con profundidad por Dolores Lavaque y Brian Tognotti y la característica que se vio en los dos es que existen oportunidades de crecimiento y expansión pero que deberán analizarse con mucho detenimiento ciertos comportamientos de los consumidores para poder llegar con propuestas de éxito. Ha llegado el momento en que es difícil generalizar en un ambiente de alta rivalidad competitiva y con consumidores cada vez más volátiles.

Hubo un espacio especial para la innovación y para ello Pía Larrondo del Centro de Innovación de la Universidad Católica de Chile analizó la experiencia que se está llevando  a cabo en Chile con un proyecto desarrollado en una cooperación entre el sector público, la universidad y el sector privado apelando a herramientas modernas para generar cambios tanto en la investigación como en la adopción de esa investigación por parte de las empresas. Quedó aquí un espacio importante de trabajo para el sector vitivinícola como un todo.

Por último, el experto internacional Armand Gilinsky de la Universidad de Sonoma en Estados Unidos repasó experiencias internacionales exitosas de bodegas cuyo enfoque de análisis fue encontrar cuáles habían sido las claves de estos éxitos. Esto deja una gran enseñanza para un sector que en los próximos años deberá mirarse con profundidad hacia dentro si pretende mantener un ritmo de expansión competitivo.


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