21/10/2014

El chardonnay, el blanco elegido por los argentinos

El chardonnay es la variedad blanca más consumida y es muy apreciada por su elegancia. Opinan los enólogos.





En la heráldica enológica, se le reconoce un estatus especial. Quizás por ser uno de los pocos varietales blancos que admiten y mejoran con paso por roble, además de constituir la base de cualquier vino espumoso, de los que en la región homónima de Francia, deriva la denominación de origen champagne. Con ustedes, su majestad, el chardonnay, "el príncipe de los cepajes".

"Es equivalente al cabernet en los tintos, la más cultivada para vinos blancos de calidad en el mundo -amplía Claudia Piedrabuena, sommelier del grupo Pernod Ricard-. De origen borgoñón, se la conoce también con los nombres de "morillon blanc", "beaunois" o "weisser", ilustra.

"Consideramos que es una variedad con raíz de cierta debilidad, y como toda variedad blanca hay que extremar los cuidados con el excesivo asoleado de la fruta", advierte Bernardo Bossi, enólogo de Casarena Bodega y Viñedos.



En paralelo, "esta uva es considerada una de las más "maleables" a la hora de hacer vino y también de las que más fácil reflejan el terroir -apunta Miguel A. Morassutti, segundo enólogo de Piattelli Vineyards-. Esto hace que el "estilo" y características que puede tener un chardonnay sean muy variados y que se puedan encontrar vinos chardonnay totalmente diferentes, no sólo de una región a otra sino también dentro de las mismas regiones".

Edgardo Ibarra, enólogo de la Bodega Marco Zunino aporta: "En general son vinos que aceptan una buena fermentación en madera y crianza en roble, apareciendo, en estos casos, aromas de vainilla, miel y manteca".

Respecto de este punto, Sebastián Acosta, de Bodega Terrasur, precisa: "Dentro de una misma variedad hay que analizar el origen y potencial del vino para el paso por madera. Hablando específicamente del chardonnay, los que provienen de zonas frías suelen ser más adecuados para el paso por madera que los que provienen de zonas más cálidas (como es nuestro caso)".

En opinión del hombre de Terrasur, "la mejor característica del chardonnay es su frescura y fruta, por lo que el paso por roble tendería a disminuir esas cualidades".

No obstante, Acosta diferencia: "En los chardonnay más minerales, el paso por roble puede aportar notas más complejas y además permitir la fermentación maloláctica, lo que aporta notas de manteca y miel, muy destacadas en los chardonnay que han pasado por madera".

Sobre su empleo en la elaboración de espumosos, Juan Carlos Muñoz, winemaker de Viña Las Perdices, opina que el chardonnay "funciona muy bien como varietal puro (100%) o en cortes (en porcentajes que van desde un 20% hasta un 80%) para la elaboración de vinos espumantes. Junto con el pinot noir es la cepa más buscada", agrega.

"Las uvas para espumantes son muy pequeñas y son cosechadas entre diciembre y enero, mientras que las uvas para vino son cosechadas entre septiembre y octubre", marca Morassutti, de Piatelli.

"Aquellos espumantes elaborados solamente con chardonnay reciben la denominación "blanc de blancs" (blanco de blancas) y en ellos destacan los aromas y sabores de frutas blancas y frutas tropicales propios de la variedad, que varían según las zonas de donde provengan las uvas. Suelen ser muy delicados y algo más ligeros", manifiesta Philippe Subra, propietario francés de Carinae, que tiene previsto el lanzamiento de un producto en el segmento antes de fin de año.

"La elaboración con alguno de los pinot antes nombrados nos da como resultado los "blanc de noir" (blanco de negras). En este caso, el espumante seguirá teniendo una buena frescura y carácter frutado; mientras que las tintas van a aportar un poco más de estructura en boca, como también un final más prolongado", señala.

Desde el grupo Pernod Ricard, que tiene en portfolio las bodegas Etchart y Graffigna, además del Mumm Extra Brut, hacen saber que "en nuestro país, se utiliza el chardonnay procedente de Valle de Uco y Valle de San Rafael, Mendoza, para lograr los mejores exponentes"

Continúa Subra, con típico acento francés: "En el caso de hacer un corte entre chardonnay y pinot, luego de una breve maceración de las tintas con los hollejos, vamos a obtener un espumante con tototos rosados o salmón, logrando así un espumante muy complejo y aromático".

Finalmente, en un nivel de consumo estrictamente varietal, el chardonnay "se mantiene en un porcentaje parejo con la sauvignon blanc, pasando por lejos a la torrontés. Sigue siendo un clásico a la hora de elegir blancos más sofisticados. Su juego con la madera hace de esta uva un ingrediente codiciado para armar vinos más complejos y con más capas", evalúa Paula Borgo, enóloga de Bodega Séptima, como conclusión.

RECOMENDADOS

Marco Zunino

Amarillo con intensos tonos verdosos. Características varietales bien definidas tanto en nariz como en boca, de carácter frutado con aromas cítricos, exóticos. Pura expresión. $79

Primogénito

Color dorado brillante con tonalidades verdosas. Sus intensos aromas recuerdan a frutos cítricos. En boca es fresco y de cuerpo medio, otorgado por un sutil paso el roble. $100

Mantra

De color amarillo intenso con reflejos verdosos, su aroma se presenta intenso, frutado, con notas crítricas y tropicales. Notas de vainilla y coco. Amable en boca, de exquisita acidez. $69

Cafayate Reserve

Amarillo con reflejos dorados. Aroma a frutas tropicales. En boca, estructura atractiva, cremosa, fresca y frutal. Con características vibrantes, con final armómico y elegante. $68

Casarena 505 Vineyards


De color amarillo brillante. En nariz demuestra aromas a frutas blancas y tropicales y notas florales; en boca se percibe como un vino elegante con un interesante final mineral. $69

Por Oscar Muñoz - BAE


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