El relevamiento de 765 hectáreas relevadas por el INV dio origen al primer pronóstico de cosecha. Se estima que si no cambian las condiciones meteorológicas y si hay suficiente agua para riego, la producción 2010 estará 22% por encima del 2009 a nivel país, con un total de 26,7 millones de quintales sobre los 21,8 millones registrados en 2009.
Hay que tener en cuenta que hoy el grano está al 30% de su evolución total. El segundo pronóstico, que se dará a conocer en febrero, tendrá cifras más reales.
Según explicó el subgerente de Investigación para la Fiscalización Raúl Guiñazú, el 50% de las parcelas escogidas para el análisis son de uvas comunes y la otra mitad de uvas de alta calidad enológica.
"En general se observa una mejor brotación, buena sanidad, pero queremos señalar que el aumento observado dependerá de la eficiencia en la prevención sanitaria y el suministro de agua", dijo Guillermo García.
La aclaración vino a cuenta de los reclamos que han escuchado los inspectores sobre faltas de dotación de agua en los márgenes del Tunuyán Inferior que nutre a zonas como La Paz, Junín, San Martín, Tres Porteñas y Santa Rosa.
Escaso stock de tintos
El problema de las existencias en particular de vinos tintos continuará, de darse el pronóstico anticipado por el INV. Así lo dijo Guillermo García, al explicar que a junio de 2010 -próxima fecha de liberación de vinos- se llega con un stock de tintos que es menor a medio mes en relación a los tres últimos meses de despachos que mostraron un repunte, en relación a los 9 meses anteriores.
En general hay 2,65 meses de stocks entre tintos y blancos, pero la realidad es que en relación a los despachos, hay un stock que equivale a 8 meses de despachos, mientras que -midiendo los despachos de todo el año- estamos en 1,43 meses de despachos para los tintos. "Aún si mejora la cosecha no vamos a poder recuperar stocks a junio de 2011", advirtió García.
Esto hace temer por los altos precios que ganaron los vinos básicos en 2009 y que aún no tienen perspectivas de caer, afectando el consumo interno e incluso, la subsistencia de algunas líneas. Este año se llegó a pagar $3 por el litro de vino de traslado. Esto se ha traducido en góndola, donde se pueden encontrar tintos en tetra brick a $7.
"Suponemos que habrá una retracción porque estos no son los precios que el consumidor quiere pagar. En cuanto a los blancos, si hay una mejor relación peso/dólar podrían recuperarse las ventas de graneles, de lo contrario, seguirán las altas existencias de esos vinos", estimó García, quien explicó que actualmente el 80% de los despachos son de tintos y 20% de blancos.